Dejarse llevar

Desde que cree el blog, hace unos pocos días, algunas personas me preguntaron por dónde pienso encarar exactamente los posteos y la respuesta concreta no la tengo, no voy a mentir. Pues, es un hecho que los principales actores somos mi celíaquía y yo (sí, parece el título de una canción romántica), pero sinceramente prefiero dejarme llevar a ponerle un rótulo a este espacio.
Fiel a mi estilo y a mi forma de ser, dejarme llevar, siempre fue mi premisa, de forma consciente o inconsciente siempre fui así. Impulsiva y desordenada son mis adjetivos calificativos por excelencia, pero -extrañamente- se contraponen a mi dieta libre de gluten, donde dejarme llevar y permitir que las cosas fluyan, bajo el concepto de "después vemos...", no son posibles.
Vivir sin gluten no es una elección sino una condición. Entonces es allí donde se pone en la vereda de enfrente de mi forma de ser.
En mi alimentación no puedo dejar lugar a las sorpresas (o quizás no quiero, pero prefiero creer que no puedo), tampoco puedo pensar en positivo creyendo que todo va a estar bien sin planearlo, cuando sé que estoy jugando con un arma de doble filo. Porque si salgo a la calle sin comida o si no tengo el radar prendido para encontrar un lugar cercano donde poder comer, dejo librado al azar que no encuentre nada y que, entonces, mi mal humor se expanda cual 'Katie Kaboom'(*) y desate un combate mundial. Así que, para no llegar a tal extremo de una guerra interna y externa entre un mundo que no ofrece casi nada apto para celíacos y mi sentimientos de tristeza y frustración que afloran en excesos, debo ser precavida y ordenada. Dos conceptos que en mi diccionario personal no son nada habituales.
Tal como lo dije en el texto anterior, la enfermedad celíaca vino a mi vida para hacerme más fuerte. Aprendo día a día y vivo día a día tratando de cambiar y mejorar esos aspectos que siempre me costaron manejar.
Soy una convencida que si Dios puso la celiaquía en mi camino, es porque puedo darle batalla a un mundo que no está preparado para los celíacos, pero que también genera en mí un crecimiento personal, en el que yo misma debo modificar mi desorden y mis impulsos, demostrándoles y demostrándome que, en algún lugar escondido de mi ser, puedo ser tener todo bajo mi previo control.

¡Hasta la próxima!

(*) Katie Kaboom (IMAGEN) es un personaje de la tira "Animaniacs". Katie es una adolescente que pasa de ser la muchacha más dulce a explotar de histeria cuando sus padres se olvidan de comunicarle algo. Interesante y divertida, no tan extrañamente ni tan alejada de mi realidad, mi familia siempre me comparó con ella.

Comentarios

  1. Me gustan mucho tus publicaciones! Espero la próxima . Éxitos !

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  2. cuando uno quiere expresar una vivencia es importante como lo hace. Yo no soy celiaco, sólo se lo que sabe cualquiera. Pero me atrapó por lo bien que están escritos tus post. Ritmo y contundencia. Te felicito. Que buena sorpresa

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